Disparos de artillería israelí ocasionaron hoy la muerte de al menos 18 personas, en su mayoría mujeres y niños, en la localidad de Beit Hanun, norte de la Franja de Gaza, coincidieron diversas fuentes.
De las víctimas ocho son menores de edad y cuatro son féminas, mientras 13 pertenecen a una misma familia, informó Jaled Radi, funcionario del Ministerio de Salud de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Agregó que reportes médicos indican que 40 personas resultaron heridas, aunque otros partes cifran el número en más de medio centenar.
De acuerdo con declaraciones de testigos y fuentes de seguridad de la ANP, el ataque se produjo cuando cinco tanques israelíes abrieron fuego indiscriminado contra esta zona de la autonomía e impactaron unas siete viviendas, cuyos habitantes dormían.
No es la primera vez que soldados del Tsahal originan este tipo de masacre, y cuando en apenas siete días dieron muerte a 60 personas como parte de la operación Nubes de otoño que iniciaron el pasado 1 de noviembre.
Tropas terrestres, acompañadas por blindados y la aviación, invadieron Beit Hanun bajo el pretexto de encontrar armas y municiones, destruir supuestos túneles y destruir rampas de lanzamientos de cohetes.
El gobierno de Israel anunció la víspera el repliegue de sus efectivos, pero testigos comentaron que sólo lo hicieron hasta la frontera.
Paralelo a los sucesos de Beit Hanun, fuerzas de Tel Aviv causaron la muerte en una operación a cinco personas en la ciudad cisjordana de Jenín, cuatro de ellos presuntos militantes, informaron fuentes de seguridad
Ambos hechos motivaron una condena inmediata del presidente palestino, Mahmoud Abbas, y de su primer ministro, Ismail Haniye.
Abbas calificó de horrible y abominable la masacre y decretó tres días de duelo oficial, en tanto Haniye convocó a una reunión inmediata del gabinete y pidió a la ONU tomar cartas en el asunto.
Las Fuerzas de Defensa de Israel admitieron los hechos y portavoces subrayaron que no detendrán sus operaciones contra la Autonomía Palestina.
Una organización pacifista israelí acusó al primer ministro, Enud Olmert, y a su titular de Defensa, Amir Peretz, por la matanza y culpó la gobierno de tener "sangre en las manos".
Un comunicado de Paz Ahora apuntó que el hecho cuestiona la postura moral, política y militar del Ejecutivo que decidieron matar sin llegar "a una solución política".
|
|